Once años ya pasaron,
Desde que llegaste a ese salón.
Rubio, callado, terco, inteligente,
Sin conocer a nadie
Mi primer amigo fuiste,
Y mas aun, mi primer mejor amigo
El único, el que llevo bien dentro
Y que suelo llamar hermano del alma
Mi hombro, mis oídos, mis brazos
A tu disposición siempre
Tu hombro, tus oídos, tus brazos
Que siempre me brindaste
Infaltables los mates en nuestras reuniones
En nuestras charlas, en nuestros desahogues
Que tejen cada día mas una amistad
Que no cambio por nada
Y que valoro profundamente
Once años van ya, de esta hermosa amistad
Que espero no termine acá
Toda la vida agradecido te estaré
Por escucharme, por ayudarme
Por hacerme sentir querido, en mi país
Siempre me tendrás, a cualquier hora
En cualquier lugar
Miles de apodos, boludo
Huevon, salame, bolas tristes,
Bolas chatas, idiota, homosexual
Pero por sobre todo sobre nombre
Siempre te llamare HERMANO
Aunque la sangre no compartamos
Pero del alma nos tomamos
Santiago Boezio
01:39 Am / 13-02-09
Awh, que lindo eso que escribiste San. (:
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